El prana y la salud

Por Marcela Alvarado / Instructora de yoga

Por diferentes motivos encontramos la práctica de yoga. Muchas veces nos acercamos a ella (en especial en estos tiempos) por sus beneficios a nivel físico y mental; como la mejora de la capacidad respiratoria, la circulación, el aumento de la densidad ósea, el manejo del estrés y la ansiedad etc. Todo esto ha sido ampliamente estudiado por la ciencia moderna y es fácil encontrar referencias en la web, sin embargo hay otro aspecto no identificado aún por la ciencia moderna pero si estudiado a profundidad por la ciencia antigua del yoga, y es lo que se conoce como Prana.

¿Qué es el prana?

Prana es la energía vital que conforma todo lo que existe, desde el mundo físico hasta los mismos sentidos con los que podemos percibir ese mundo físico, pasando por nuestros pensamientos, nuestros cuerpos, la personalidad con sus “virtudes” y sus “vicios”. En resumen todo está conformado por Prana y su manifestación es el resultado de patrones específicos a través de los cuales se ordena esta energía.

Estos patrones de Prana conforman todo lo que somos y es a través de estos patrones que nos relacionamos con nosotros mismos y con lo que nos rodea. Las formas de ordenamiento más exitosas (es decir las que generan menor tensión) se van repitiendo hasta llegar a un tipo de inercia que nos ahorra gasto psíquico y energético, usando esas estrategias de forma repetitiva empezamos a moldear nuestra personalidad y llegamos más adelante a proclamar frases como “es que yo soy así”.

Manifestación del prana

En algunas ocasiones esta inercia es tan potente que se convierte en patrón, llegando a manifestarse en diversos contextos, ya no necesariamente porque sea eficiente, si no más por la potencia de la inercia que ha desarrollado a lo largo de los años. En algún momento la realidad que enfrentamos supera al patrón, la estructura empieza a tambalearse, y sin embargo la potencia de la inercia sigue siendo tal que se sostiene hasta el punto del colapso, sea de los nervios, del cuerpo, o de la vida como se la conocía hasta ese momento.

Los antiguos científicos quienes basaban su conocimiento en la observación de la naturaleza identificaron que, por medio de la práctica de yoga, podemos acercarnos a esos patrones de Prana los cuales así como se manifestaban en la naturaleza, se manifestaban en nuestro cuerpo físico y mental. Observaron que la fuerza de los patrones se construye a las sombras, como cuando nos manejamos en piloto automático y terminamos haciendo cosas que a veces van incluso en contra de nuestros mejores intereses.

Para llevar luz a esas sombras desarrollaron técnicas por medio de las cuales dirigir nuestra atención a lo que hacemos, a lo que nos identificamos, a lo que nos apegamos y rechazamos. Todo desde una mirada que no esté “comprometida” o “sesgada” por esa forma de energía pránica que conforma la personalidad.

Técnicas de manifestación

Las técnicas son diversas, puesto que como buenos observadores notaron que los seres humanos somos muy distintos entre nosotros, por tanto, lo que una persona le puede desarmar su personalidad a otra puede más bien, reforzarla. Fueron cuidadosos y propusieron desde ejercicios físicos (lo que conocemos de manera popular como yoga, que son las posturas físicas) hasta estrategias de contemplación basadas en una única pregunta ¿quién soy?, desde estudios de textos sagrados, hasta ayudar a los demás viéndose a sí mismos en todas y todos los seres, repetición constante de palabras sagradas para conectar con esa vibración, etc…

Esto para observar todo lo que existe desde la luz de nuestra consciencia; es decir, desde un lugar previo a la formación de conceptos y de la personalidad, desde un lugar donde todo tiene un mismo origen, un mismo fin, una misma energía fundamental.

Por ello, los antiguos científicos tenían plena claridad de que lo conocido, como la salud y la enfermedad son, en última instancia, organizaciones pránicas donde en la primera se da un flujo armonioso de la energía y en la segunda un flujo inarmónico de la energía (sea exceso o estancamiento). Por eso, para ellos tiene importancia desde los alimentos que se ingieren hasta la manera y actitud como se ingieren, la compañía con las que se pasan los días, lo que se piensa, etc. La perspectiva holística era intrínseca, pues tenían plena conciencia de cómo el prana se encuentra en todo y por ende, todo influye en el todo.

Sin embargo, observaron también que, en los seres humanos, algunas fuentes de prana tenían más influencia que otras, y sobre estas fuentes de prana se hablará en una próxima ocasión.

Publicado por Fanny Barquero

I want to spread the word about health and welness. I want people to experience what I did with natural healthcare.

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